El objetivo es encontrar hogares que puedan acoger perros en etapa de crecimiento, preparándolos para ser en un futuro perros de asistencia. Los requisitos que se solicitan a las familias es que tengan la posibilidad de tenerlos durante un año o año y medio.
Durante la estadía con sus dueños de tránsitos deberán ser educados y entrenados yendo una hora cada 15 días a la sede que la ONG tiene en el barrio porteño de Villa Luro.
Además, los perros no pueden permanecer solo en la casa por más de 5 horas y deben ser llevados al veterinario para realizarle controles y estudios médicos. Estos gastos estarán cubiertos por la asociación.

