Falleció Alain Delon, el reconocido actor francés

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El legendario actor francés Alain Delon murió este domingo a la edad de 88 años en su residencia en Douchy, en el centro de Francia. La noticia fue anunciada por sus tres hijos, Alain Fabien, Anouchka y Anthony Delon, quienes emitieron un comunicado en el que expresaron su profundo pesar por la pérdida de su padre.

“Me gusta que me amen como yo me amo a mí”. Para este hombre que hablaba de sí en tercera persona, todo lo que emprendía sólo podía hacerse desmesuradamente.

Un estilo que al final de su vida lo persiguió, entre querellas familiares, declaraciones contradictorias y polémicas sobre su carrera y las mujeres.

Delon actuó para varios de los mejores realizadores del séptimo arte y su poder de atracción tal vez sólo haya sido igualado en la historia del cine por Rodolfo Valentino.

Otros vieron en él a una versión francesa de James Dean.

Fue el hombre ideal de muchas mujeres y el compañero durante un tiempo de Romy Schneider, Claudia Cardinale, Simone Signoret o Mireille Darc.

“Fue en ellas, en la mirada de mi primera mujer, Nathalie, y en las de Romy (Schneider), Mireille (Darc) o la madre de mis hijos (Rosalie van Breemen), que hallé la motivación para ser lo que he sido, para hacer lo que debía hacer”, decía Delon.

Productor, director, empresario y coleccionista de arte, era un seductor rebelde y arrogante, que cultivaba en la vida real la imagen que irradiaba en la pantalla.

En 1957 debutó en la pantalla en “Quand la femme s’en mêle”, de Yves Allégret, antes de convertirse en intérprete de uno de los más grandes, Luchino Visconti.

El director italiano será el verdadero pigmalión del joven actor, cuya inteligencia y potencial supo detectar y desarrollar.

“Rocco y sus hermanos” y “El gatopardo” serán dos cumbres en la carrera de Delon. En Italia, actúa en “El eclipse” (Michelangelo Antonioni) antes de componer papeles memorables para Jean-Pierre Melville en “El círculo rojo” y “Le Samurai (El silencio de un hombre)”.

En el teatro, se le vio en “Lástima que sea una p…”, puesta en escena por Visconti. La coprotagonista se llamaba Romy Schneider y fue el principio de una larga relación con la joven actriz austríaca.

Con “Borsalino”, de Jacques Deray, alcanzó en 1974 uno de los triunfos más grandes de su carrera junto a Jean-Paul Belmondo, al que despidió, conmovido, el 10 de septiembre de 2021, cuando se celebró el funeral de este otro monstruo del cine francés.

“Sólo me faltó hacer el papel de Cristo. Ahora ya es un poco tarde”, declaró al final de su carrera este actor disciplinado que tuvo el talento de someterse a las órdenes de los más grandes.

Fuente: https://salta.telefe.com/redes