El show representó una performance en sí misma, creando una escena para que el publico no solo salte y cante a coro las canciones sino también generando un evento acompañado de visuales, vestuario y actuación.
Con ellos colgados por encima de su banda en lo que simulaba ser una jacuzzi gigante, característico de su nuevo álbum, los artistas dieron inicio a una noche alucinante. Empezaron con canciones de su disco debut, como “La que puede, puede” y “Baby gangsta” pero también rememoraron viejas canciones como “Cono hielo” y “A mí no”.
Cada uno tuvo su momento solista donde demostraron su talento en la guitarra. Luego de desaparecer por unos minutos y surgir volando cada uno desde una esquina del escenario, apareció Lali para cantar “Supersónico” complementando al dúo.
En el cierre apareció como invitada sorpresa Wanda Nara para, junto con los cantantes, despedirse con “Bad Bitch”. El Arena quedó rendido a los pies de los artistas que les ofrecieron un espectáculo.

