Con la intención de repudiar a los diputados de La Libertad Avanza que se reunieron con represores en la cárcel de Ezeiza, simpatizantes colocaron la bandera sobre la cabecera alta con la consigna de Nunca Más.
Con la excusa de que obstaculizaba la vista, otro grupo de hinchas arrancó la bandera rompiéndola por la mitad y provocando un enfrentamiento a golpes en la cabecera baja. El hecho fue tomando como una muestra de negacionismo por parte de los grupos de simpatizantes que se enfrentaron.

