Después del papelón con la presentación de la lista en la Conmebol. Después del “noches alegres mañanas tristes” que terminó con el ciclo de Darío Benedetto. Después de la charla de Juan Román Riquelme con los jugadores que no cayó muy bien al CT. Después de la aparición de Chicho Serna contra los árbitros y Pol Fernández. Después de todo eso, la bomba terminó de estallar entre el jueves por la noche y el viernes por la mañana, cuando Saracchi quedó afuera de la lista de convocados para Independiente Rivadavia. Porque se fueron conociendo detalles de lo ocurrido tras esa calentura en la práctica de sábado. Que no había habido ningún cuadro gripal, como explicaron en un primer momento en Boca cuando se sumó Juan Cruz Payal a la lista de concentrados para Barracas en lugar del uruguayo. Y que habían pasado más cosas…
En la vuelta a las prácticas, el martes por la tarde, Saracchi tomó la palabra y les pidió disculpas a sus compañeros. Pero no hizo referencia a Martínez y su cuerpo técnico. Los omitió. Y tras el entrenamiento, puertas adentro, técnico y jugador habrían vuelto a cruzarse, con palabras mucho más fuertes. Que podrían no tener retorno.
“Siente que lo boludearon, porque hasta dio una mano jugando de lateral derecho y después no lo pusieron más”, contaron desde el predio. El enojo del uruguayo también responde a que no hubo rotación en su puesto, que el equipo fue modificando sus integrantes durante los seis partidos del semestre, pero en el lateral izquierdo siempre jugó Blanco. Y cuando tuvo que ingresar alguien en los últimos minutos fue Fabra…
Boca Juniors – Riquelme viaja a Mendoza con el plantel de Boca
Boca Juniors – Los hinchas de Boca pasaron las vallas e intentaron meterse en el hotel de sus ídolos
Así fue quedando claro que Saracchi pasó de arrancar el ciclo de Martínez como titular, con buenos rendimientos en la pretemporada, a perder su lugar inmediatamente con la llegada de Blanco, que justo se dio en medio de una lesión suya. Su última presentación fue con Vélez, en el cierre del semestre pasado, y como lateral derecho.
La actitud de Saracchi y la decisión de Martínez no hizo más que sumar un nuevo foco de conflicto durante el ciclo. Lo cual, como en cualquier ámbito de la vida, va desgastando las relaciones grupales y hace que desde adentro del predio se pregunten -y lo cuenten puertas afuera- si al DT no le falta “manejo de grupo”. Una objeción que junto a la deuda futbolística, las posiciones en las tablas (campeonato y anual) y lo que pase en la Sudamericana, puede ser un combo letal. Y él es consciente desde hace rato que en Boca son todas finales.
Mirá también Bomba en Boca: un jugador estalló contra el cuerpo técnico, se fue del predio y Martínez lo borró
Mirá también Cena AFA-Conmebol: Riquelme y Brito con los popes
Fuente: https://www.ole.com.ar/

