Además de creadora de contenido en redes sociales, es madre de tres hijas y escribió un libro que recopila sus tutoriales más populares, que van desde conectar un lavarropas hasta aplicar microcemento. Su misión no es solo motivar a quienes quieren embellecer sus hogares sino alentar a todos a ponerse manos a la obra con herramientas básicas casi como una forma terapéutica.
Si bien la cuenta de Mami albañil arrancó como un hobby, actualmente es un trabajo que Bernardita lleva adelante con compromiso y pasión por abrir para todas las puertas de un rubro que siempre estuvo caracterizado por la figura masculina.
“Aparecí en redes con un mameluco, una pared con humedad y la rompí”, confesó la entrevistada. Credito: Candela Teicheira
Coty Crotto: — Muchos te conocen como Mami albañil, pero ¿cómo te definirías vos? ¿Quién sos?
Bernardita Siutti: — La one, más conocida como la ama del fratacho (risas). Así me dicen.
Coty: — ¿Hace cuánto tiempo te bautiazron así?
Bernardita: — En septiembre del 2017.
Mariana Gándara: — Nosotras conocemos la historia, pero contale a la gente cómo empezó Mami albañil.
Bernardita: — Vivía en una casa que era como una tapera. La típica que arreglas una cosa y se te rompe otra. Era el escenario perfecto. A la par yo trabajaba en publicidad, tenía una empresa de locaciones. Alquilaba casa para cine, entonces laburaba en mi casa, arreglaba la casa y me permitía estar con las “bendis” y todo el caos. Me jodían mis amigos que siempre estaba haciendo algún arreglo en mi casa y les dije: “Me voy a hacer una cuenta en redes y la voy a romper”. Pero pensando que me iban a seguir: mi mamá, mi tía, mi hermana y listo. Siempre digo que Mami albañil es un divague hermoso.
Coty: — Te metiste en un mundo bastante masculino, por así decirlo, y la rompiste.
Bernardita: — Sí y en una época en la que estaba empezando a florecer todo el tema del empoderamiento femenino, de salir adelante y no había mucho contenido sobre eso, era todo muy estético: la cómoda con la suculenta o contenido de moda, cocina (risas). No estoy desmereciendo a esos rubros, pero todo muy estético, muy lindo y aparecí yo con un mameluco, una pared con humedad y la rompí. Para mí es re groso.
Coty: — ¿Cómo te diste a conocer en ese momento en las redes? Porque hoy es bastante común, pero en ese momento no tanto.
Bernardita: — Yo era una mina normal que estaba en mi casa, criaba a mis hijas y laburaba. Me costó un montón mostrarme, me acuerdo que al principio usaba filtros de Snapchat para deformarme la cara y la voz porque me sentía una tarada hablándole al teléfono (risas). De a poco, me fui soltando. No es un personaje en las redes, estoy medio chapa y me río de mí misma. En un rubro que por ahí es aburrido o que a la gente no le interesa, trato de que se amiguen desde el lado del humor. No soy Capusotto, pero trato de ser graciosa.
Coty: — ¿Cómo grababas?
Bernardita: — Hacía unos tutoriales grabando con la cámara de una computadora y se le iba pegando el polvo y los materiales que uso. Después empecé a grabar con un celular, pero era muy mala la grabación y no se entendía mucho. Igualmente, hoy sigo haciéndolos así caseros. Mejorados, pero caseros.
Mariana: — Pero eso también tienen su encanto.
Bernardita: — Es lo que le gusta a la gente. Me pasa que vienen marcas de mi rubro y me ponen 40 cámaras; y pierde un poco la esencia. Tal vez el contenido está buenísimo, pero a la gente no le copa.
Con tutoriales sencillos sobre cómo reparar elementos que se dañan frecuentemente en el hogar, logró crear una comunidad de más de 1 millón de seguidores.
Ansiedad y redes
Mariana: — Sos inquieta, te gusta hacer mil cosas y en algunos videos comentabas que con Mami albañil lograste canalizar un poco esa ansiedad. ¿Sentís que lo lograste?
Bernardita: — A mí me das una espátula y una pared con humedad y me voy a Narnia. A veces estoy con una amiga que me está cebando mate, pero por dentro es como que digo: “Callate”. Mi mete se concentra en eso. Pero bueno, como todo, cuando deja de ser un hobby y se transforma en un trabajo, deja de ser tan terapéutico. Aparte cuando abrí la cuenta tenía 34 años, hoy tengo 41. No es lo mismo fratachar agachada a los 34 que a los 41.
Coty: — ¿Qué es para vos la ansiedad?
Bernardita: — Es una cosa linda y fea a la vez. Yo soy muy ansiosa y de las ansiosas de las que imaginan futuros catastróficos, como dicen en las rede. Soy hipocondríaca también. A mí me siguen fóbicas, separadas y gente que le gusta tomar alcohol, no voy a decir borrachas (risas). Es bastante amplio el contenido.
Mariana: — ¿En qué sos ansiosa en tu día a día?
Bernardita: — En todo. Soy una persona ansiosa. Pero pedí ayuda.
Mariana: — ¿Sentís que las redes sociales te dan ansiedad?
Bernardita: — Sí, tengo etapas. El que dice que no quiere tener éxito y llenarse de likes y de views, te miente. Obviamente que con la experiencia y los años vas tranquilizándote un poco. Pero subir un posteo y que le vaya mal a mí me genera mucha ansiedad, angustia y no está bueno porque es un laburo. Es como un pibe que labura en una oficina y tiene que llevar un reporte en donde a las ventas le fue mal. Es lo mismo.
Mariana: — Sí, es muy frustrante.
Coty: — ¿Y qué hacés? ¿Cómo lo manjeas?
Bernardita: — A veces he bajado posteos (risas). Hay algunos videos que no los mira nadie y sí, es muy frustrante. Cuando son tutoriales los dejo, pero cuando son contenidos de otras cosas… Igual ahora no tengo la presión de subir cosas todos los días.
Coty: — Sos de desaparecer en algunos momentos de las redes, ¿cómo es tu relación con Instagram?
Bernardita: — En pandemia se había vuelto medio como un reality, que lo veo a la distancia y no está bueno, o por lo menos a mí no me copaba. Yo sentía que me levantaba y tenía que subir una historia. Era como que no arrancaba a laburar si no subía una storie y dije: “No, ya fue”. Aparte se me fue el interés por mostrar todo. A mis hijas ya casi ni las muestro. Trato de mostrar menos de mi vida.
Coty: — ¿Disfrutás más ahora?
Bernardita: — Sí, se me apagó un poco ese bichito de estar haciendo algo y pensar: “Esto podría ser un contenido”. Aparte el contenido que mejor funciona en el que no es planeado.
Bernardita: “Mami albañil es un divague hermoso”. Credito: Candela Teicheira
Separación
Mariana: — Tuviste una separación intensa.
Bernardita: — Sí, un divorcio intenso en realidad. Hasta que se inició lo legal, estuvo todo bien. Cuando empezó lo legal fue una carnicería que no volvía a pasar.
Mariana: — ¿Ya tenías la cuenta cuando decidiste separarte?
Bernardita: — Sí. Ahí cuando tuve mi primer sponsor, me sentí segura y me separé.
Mariana: — Es fuerte.
Bernardita: — Sí, tampoco es que me re alcanzaba.
Mariana: — Pero mirá el rol importante que cumplió esa cuenta de Instagram para vos.
Bernardita: — Sí, le debo la vida. Para mí fue un despertar en todos los sentidos. A mí me dio una independencia que no tenía. Yo tenía una vida muy chata, muy vacía, del colegio de mis hijas a casa y de casa al colegio. Laburaba en algo que no me gustaba…
Coty: — ¿Qué hacías?
Bernardita: — Laburaba en cine. Tenía una inmobiliaria que alquilaba casas para filmar.
Mariana: — A veces uno está muy en piloto automático.
Bernardita: — Sí, aparte lo hacía en mi casa. Entonces, había entrado en una que me despertaba y estaba en pijama porque como total estaba en mi casa… Con Mami albañil empecé a hacer algo que realmente me gustaba.
Coty: — ¿Qué era lo que te frenaba a separarte?
Bernardita: — Mis hijas. Yo creía que les iba a atrofiar el cerebro y que iba a ser una desgracia y no.
Coty: — ¿Te sentías atada económicamente también?
Bernardita: — Sí, obvio. Sí, 100 por ciento.
Mariana: — Habiendo recorrido este camino, ¿cuál sería tu mensaje para una mujer que está en esa situación?
Bernardita: — Que es más simple de lo que crees. Es tener la valentía de hablarlo en el momento porque yo creo que o terminaba siendo una cagada él o yo. Es mucho más sencillo y menos doloroso de lo que se cree. Obviamente hay dolor, pero es más sencillo y más fácil de lo que uno se crea en la cabeza.
Coty: — ¿Lo dilataste mucho en el tiempo la separación?
Bernardita: — Sí, re. Un montón.
Mariana: — ¿Y te arrepentís de eso?
Bernardita: — No. Fue un proceso. Tuvo que ser en el momento que tenía que ser. O sea si yo me separaba sin un laburo era ir de Guatemala a “guatepeor”.
Mariana: — Es verdad que a uno le da seguridad para tomar ese tipo de decisiones.
Bernardita: — Obvio. Sí, tener independencia es todo.
“Se me apagó un poco ese bichito de estar haciendo algo y pensar: ‘Esto podría ser un contenido’”, admitió Bernardita en diálogo con Coty y Mariana. Credito: Candela Teicheira
Amor y familia
Coty: — Estás de novia, ¿cómo lo conociste? ¿Cómo fue volver a tener pareja?
Bernardita: — Pablo era un seguidor, teníamos amigos en común. Me escribió y yo le vi la fotito, me gustó y le contesté (risas).
Mariana: — ¿Te dijo cómo había llegado a tu cuenta?
Coty: — Claro, porque ¿cómo es tu público?
Bernardita: — El 92% son mujeres.
Mariana: — ¿Y qué hacía Pablito ahí?
Bernardita: — Era de ese 8% de varones que había en la cuenta, picó y acá estamos (risas).
Coty: — A él le copa igual salir en tus videos.
Bernardita: — Sí, le copa, le encanta, recibe canjes. La re luce la ropa.
Coty: — Agarras el fratacho, pero también estás esplendida con tus uñas y tu look, te gusta lo rústico pero también te cuidás.
Bernardita: — Sí. Pablo me dice mucho eso: “Lo que me gusta de vos es esa dualidad. Podés ser re minita y de repente sos Mami albañil”.
Coty: — Tenes tres hijas, ¿cuál es la enseñanza de Mami albañil para ellas?
Bernardita: — Que tengan herramientas para valerse por sí mismas. No solamente en un revoque, que sepan que ellas pueden.
Mariana: — ¿Qué herramientas serían?
Bernardita: — Que ellas pueden hacer lo que se propongan con laburo. La del medio me dice mucho que quiere ser cantante y toma muchas clases de canto. Me dice: “¿Mirá si soy como Emilia Mernes?” y yo le digo: “Si laburás mucho, lo vas a ser”. Y ella me responde: “Sí, mami como vos”.

