Se excluyen de este grupo los tumores de la piel, cerebrales, del sistema nervioso y de tiroides.
En general, un cáncer de cabeza y cuello suele diagnosticarse alrededor de los 50 años, aunque en la nasofaringe y glándulas salivales pueden aparecer antes. Se considera que es el quinto más frecuente en varones y el décimo en mujeres.
Causas
Contrariamente a lo que ocurre con otros tipos de cáncer, los de cabeza y cuello surgen, principalmente, debido a factores externos. Entre ellos, se señalan como principales al alcohol y el tabaco.
El consumo de alcohol aumenta en un 5% el riesgo de desarrollar cáncer de laringe, la región baja de la garganta, amígdalas, paladar blando y base de la lengua. Si, además, la persona fuma, el riesgo es mayor.
Fumar tabaco incrementa el riesgo de cáncer de pulmón, pero también las posibilidades de desarrollar tumores en la cavidad oral, garganta, laringe, amígdalas, paladar blando, etc.
El virus del papiloma humano (VPH), que tiene incidencia en el cáncer de cuello de útero, también incide en el cáncer de cabeza y cuello, por lo que es muy importante prevenir esta patología, para la cual existe vacuna incluida en el Calendario Nacional de Inmunización, que se aplica a varones y mujeres a los 11 años de edad.
Fuente: https://www.salta.gob.ar/prensa

