“Quiero dar las gracias al Servicio Secreto de Estados Unidos y a todas las fuerzas del orden por su rápida respuesta al tiroteo que acaba de producirse en Butler, Pensilvania. Y lo que es más importante, quiero dar el pésame a la familia del hombre que fue asesinado en el mitin, así como a la familia de otro hombre que resultó gravemente herido. Es increíble que un acto así pueda ocurrir en nuestro país. Por el momento no se sabe nada del tirador, que ya está muerto. Me dispararon con una bala que me atravesó la parte superior de la oreja derecha. Enseguida me di cuenta de que algo iba mal, oí el silbido, los disparos y enseguida sentí que la bala me desgarraba la piel. Sangraba mucho y fue entonces cuando me di cuenta de lo que estaba pasando. ¡DIOS BENDIGA A AMÉRICA!”.
Así se expresó el ex presidente de Estados Unidos, luego de ser víctima de una serie de disparos mientras realizaba un mítin en el estado de Pensilvania.

