El equipo de rayos-X arrojó imágenes sospechosas respecto de dos encomiendas, ya que se apreciaban paquetes rectangulares en el interior de las mercaderías que portaban, un parlante y una estufa eléctrica.
Sustancia orgánica
El escáner indicaba que los paquetes tenían una densidad compatible con sustancia orgánica, por lo cual se convocó al personal K9. En efecto, el can de la Aduana marcó los paquetes en cuestión, exhibiendo un comportamiento compatible con la presencia de estupefacientes.
La Aduana puso en conocimiento a la Justicia, que autorizó la apertura de los paquetes, en los que se constató la presencia de 6 ladrillos de cocaína, con un peso total de 6,548 kilogramos. El valor estimado de la droga asciende a $82.800.000.
Intervinieron el Juzgado Federal de Garantías de Salta y la Fiscalía Federal de Delitos Complejos. Con su autorización, la Aduana y la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) realizaron la entrega vigilada de las encomiendas, que resultó en la detención de una mujer.

