De esta manera, Milei da de baja el esquema que trazó el gobierno de Alberto Fernández y avanza en el modelo de licitación de los años 90 que le entregó el dragado de los ríos a una empresa privada, Jan de Nul, sin prever mecanismos de control estatal.
Según fuentes del sector, señalaron que el gobierno busca darle el negocio multimillonario al consorcio holandés Boskalis Dredging International, una empresa vinculada a la familia real de Máxima Zorreguieta y que en Argentina contó con el lobby de Mauricio Macri.
Ahora, la firma Boskalis volvió a sonar en el despacho presidencial. Fue Eduardo Eurnekián quien acercó la propuesta y para Milei significa una oportunidad de gesto para Macri que, como anticipó LPO, espera que se apruebe la Ley Bases para desmarcarse de la gestión que consideran “desastrosa”.
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En ese sentido, desde Casa Rosada se apuraron en filtrar la reprivatización de la Hidrovía y con ello buscan al menos amortiguar el distanciamiento del PRO. Sin embargo, la jugada tiene sus riesgos porque el plan del gobierno prevé la eliminación del Consejo Federal de la Hidrovía en el que estaban representadas las provincias ribereñas.
Esto significa que deja afuera a gobernadores aliados claves para el tratamiento de la Ley Bases este miércoles en el Senado como Rogelio Frigerio de Entre Ríos, Gustavo Valdés, de Corrientes y Maximiliano Pullaro, de Santa Fe.
“Es lamentable que las provincias, sobre todo Santa Fe, pierda la oportunidad única de discutir un tema fundamental para toda una región y participar en el diseño de la licitación. Ahora lo va a hacer Nación de acuerdo a como sea el negocio para no se quién”, señaló suspicaz un reconocido experto en la materia.
“Este es un tren que pasa una sola vez, ya pasó y ahora la provincia se tendrá que conformar con mirar los decisiones que tome Nación, pero bueno, si las cosas no se defienden se pierden”, agregó resignado.
[Máxima y Macri aparecen en la puja de la holandesa Boskalis por quedarse la Hidrovía]
El ingreso de Boskalis al negocio del dragado del río Paraná lo intentó Macri en su gobierno que puso a Guillermo Dietrich al armado de la licitación internacional pero todo se frustró cuando no pudo reelegir.
En ese momento, los holandeses avisaron que con cepo era imposible invertir en Argentina y el servicio siguió en manos de la empresa belga Jan de Nul, que viene prestando servicios desde su privatización en 1998.
Ahora, versiones del ingreso al equipo económico de Federico Sturzenegger para acelerar la salida del cepo en lo inmediato, alentó las posibilidades de Boskalis.
Fuente: https://www.lapoliticaonline.com

