El medio ambiente es un sistema formado por elementos naturales y artificiales que están interrelacionados y que son modificados por la acción humana. Se trata del entorno que condiciona la forma de vida de la sociedad y que incluye valores naturales, sociales y culturales que existen en un lugar y momento determinado.
La vitalidad del medio ambiente y su equilibrio ecosistémico son esenciales para la supervivencia humana y la biodiversidad. La gestión ambiental y la adopción de prácticas sostenibles son imperativas para contrarrestar la degradación y promover la conservación de nuestros recursos naturales. La acción colectiva e individual puede mitigar impactos negativos y asegurar la salud del planeta para las generaciones venideras.
Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) instan a la adopción de políticas y prácticas sostenibles. A nivel personal, cada individuo puede contribuir al cuidado del medio ambiente a través de acciones como el uso eficiente del agua, el reciclaje, la preservación de áreas verdes, la movilidad sostenible y el consumo responsable de energía. Estas prácticas, sumadas a los esfuerzos colectivos, son fundamentales para asegurar la conservación del medio ambiente para las futuras generaciones.
La Conferencia sobre el Medio Humano, reunida en Estocolmo en 1972 pidió a los gobiernos que “todos los años reafirmen su preocupación por la protección y el mejoramiento del medio ambiente”. Ese día, 15 de diciembre de 1972. se aprobó también la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el organismo especializado para tratar los temas medioambientales.
El rol del gobierno municipal
Los municipios tienen una responsabilidad directa, inmediata e ineludible hacia el medio ambiente que hasta hace pocos años no reconocían como primordial sino como una función secundaria. Tal vez consideraban que no era mucho lo que ese nivel gubernamental podía aportar en dicha materia. De los tres órdenes de gobierno, el municipio es el que directamente está en contacto con la geografía y el medio ambiente de su territorio. En otras palabras, debemos cambiar el paradigma de la administración municipal hacia el propósito del desarrollo sostenible.
En los últimos decenios del siglo pasado y lo que va del presente se han agudizado los problemas relacionados con el medio ambiente, a tal punto que ya afectan la calidad de la vida de los habitantes de muchos municipios urbanos y no urbanos. La contaminación por basura y/ó por falta de tratamiento de las aguas residuales; el agotamiento de las fuentes de agua limpia; la destrucción de los bosques; la falta de planeación urbana; el cambio de uso del suelo sin planificación, entre otras cosas, agobian a las autoridades de los tres órdenes de gobierno, pero particularmente a los municipios.
La administración municipal no debe actuar de manera unipolar, tomando en cuenta sólo las necesidades inmediatas del ciudadano; debe prestar atención a la naturaleza y al medio ambiente para restablecer el equilibrio entre ser humano y naturaleza. La administración y el gobierno deben adoptar una finalidad dual equilibrada: hombre, por un lado, y naturaleza por el otro, en sinergia armoniosa.
Hoy es más que una obligación jurídica, es un compromiso social del nivel de gobierno más cercano a la sociedad: el municipio.
Cultura ambiental
Es una de las soluciones de fondo, de mediano y largo plazo, para llegar al objetivo de lograr un desarrollo sustentable, es decir, conseguir la elevación de la calidad de vida, recuperando los daños que hemos hecho al medio ambiente y a la biodiversidad, mejorándolos y preservándolos para las generaciones futuras.
Muchos de los problemas se aliviarían sustantivamente si la población tuviera acceso a una educación profunda sobre el tema de la naturaleza, del medio ambiente y del desarrollo sostenible. Nos referimos a un cambio en las prioridades de la educación para todo el conjunto de la población, comenzando por los políticos y los dirigentes sociales, cuyas decisiones pocas veces toman en cuenta esta variable. Todavía seguimos pensando que el desarrollo y el progreso equivale a “dominar a la naturaleza y ponerla al servicio del hombre”, esa forma antropocéntrica de pensamiento ha traído como consecuencia el deterioro de esta con secuelas cada día más evidentes y dramáticas.
Está demostrado que, en una sola generación, en los años que lleva cursar a una misma promoción desde el jardín de niños hasta terminar los estudios universitarios, es posible modificar la actitud de la mayoría de los habitantes respecto al tema ambiental, si el sistema educativo otorga alta prioridad a esa materia.
En este sentido, desde el año 2017 se ha instrumentado en nuestra Ciudad una actividad con alumnos del 5° grado del nivel primaria que consiste Juramento de Compromiso con el Ambiente, que se realiza anualmente todos los 5 de junio, sembrando en nuestros niños la responsabilidad de nuestras acciones humanas sobre el medio que nos rodea.
Intervenciones ambientales
En los últimos años hemos observado una paulatina evolución de los gobiernos de nuestra ciudad en materia ambiental.
Desde el año 2010 hasta la fecha se han desarrollado acciones que necesitan intensificarse y fortalecerse en los años venideros. El nuevo desafío de los gobiernos municipales salteños es la elaboración de una Agenda Municipal Ambiental de Salta, en la que se fijen pautas, objetivos y prioridades que las distintas gestiones deban abordar ineludiblemente. A continuación, mencionaremos intervenciones que se han venido desarrollando en nuestra ciudad:

