El lenguaje corporal de los jugadores de River está muy lejos de ser de convencimiento. Más bien es hoy un equipo al que su espejo le devuelve una imagen de resignación. Así como la deshonrosa eliminación ante Temperley fue calificada por la mayoría de los hinchas como la peor de todo el ciclo de Martín Demichelis en una encuesta en la web de Olé, la derrota ante Argentinos en La Paternal agudizó el diagnóstico de un equipo que pocas veces en esta era deambuló tan desalmado por una cancha. A la altura de aquella caída contra Vélez en Liniers (0-2, el 02/09/23) horas después del temblor en el vestuario por las filtraciones internas del off the record del entrenador, el 0-1 en el Diego Maradona mostró a un equipo golpeado, jugando casi como por inercia, con errores conceptuales gravísimos y sin siquiera una gota de rebeldía para buscar, aún sin ideas, un empate que jamás iba a llegar. Casi sin patear al arco en todo el partido, no fue menos preocupante cómo se autopercibió el CARP en palabras de un González Pirez que suele ser de los más lúcidos para declarar pero al que esta vez le faltó autocrítica para describir el partido que River acababa de perder. Leer más.
Fuente: https://www.ole.com.ar/

