Del cielo al infierno sin escalas fue Diego Martínez en Santiago del Estero. Es que su Boca pasó en 45 minutos de quedar apuntado por otro mal resultado y variantes tácticas más que sorpresivas a terminar celebrando una contundente victoria. Es que con muchas bajas, algunas por lesión y otras por elección, su equipo tuvo un flojo primer tiempo pero revivió en el segundo y esquivó lo que pudo ser el comienzo de una profunda crisis tras la derrota ante Atlético Tucumán en el debut de la Liga y el agónico empate de Fortaleza, en la Bombonera, entre semana. Leer más acá.
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