Claudio Echeverri en el Camp. Prensa River.
La transferencia del Diablito Echeverri conlleva situaciones que la convierten en el ejemplo perfecto de la transnacionalización que predomina en el fútbol de esta época: anunciado como incorporación por el Manchester City, el propietario de la ficha (City Group Limited) ya había decidido desde el momento en que realizó la inversión que el destino de la joya argentina iba a ser el Girona, la gran sensación de esta temporada en el Viejo Continente. Un modesto equipo que en su cuarto año en Primera causó una revolución futbolística y, sorprendentemente o no tanto, cuatro fechas antes del final de LaLiga se ganó el pasaporte a aspirar a la Champions League. Leer más.
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