Armani, Herrera, Pirez, Paulo Díaz, Enzo Díaz, Villagra, Aliendro y Echeverri. El hecho de que este grupo de ocho jugadores haya formado parte del 11 inicial en los últimos cuatro encuentros marca que Micho construyó una estructura a la que suele hacerle ajustes determinados con apellidos específicos.
Si Borja no se sumó a ese listado de asistencia perfecta fue por la lesión que le impidió estar ante Instituto, si Solari faltó de arranque ante Boca fue porque Colidio le ganó la pulseada tras su triplete en Córdoba y el 4-3-2-1 ya está plastificado y no se rompe, mientras que Ignacio Fernández salió ante Libertad por decisión táctica y se metió Barco.
De cara a un choque ante un equipo que viene invicto en los últimos cinco partidos y que promete hacerse fuerte en su estadio, Demichelis tiene dos prácticas por delante (domingo y lunes antes del viaje a Montevideo) para ultimar detalles y de no haber imponderables se impone la vuelta de Nacho por Barco. A su vez, en el lateral derecho habrá que esperar por la evolución del Yacaré, que se perdió la serie de amistosos en el Camp ante Tigre por una fatiga muscular en el cuádriceps derecho.
En caso de que sea preservado teniendo en cuenta la seguidilla que se le viene a River con el arranque de la Liga Profesional, Sebastián Boselli se perfila para ocupar su lugar con un Sant’Anna que sigue varios escalones detrás a pesar de que sumó cerca de 90′ en los partidos frente al Matador.
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