Desde su vuelta frente a Huracán (ingresó apenas 9’), Manu fue incrementando su su nivel en forma progresiva, teniendo cada vez mayor participación, volviéndose determinante en el juego. Si bien todavía no convirtió goles ni convidó asistencias, en el triunfo contra Libertad por la Libertadores le dio el pase corto a Franco Mastantuono que el pibe transformó en gol con una genialidad.
Las estadísticas de Lanzini en los últimos son el mejor reflejo de que el futbolista que retornó al club que ama desde la cuna -y que lo formó como persona y prorfesional- para cumplir con el deseo que tuvo desde fue transferido a mediados de 2014 (Al-Jazira de Arabia Saudita), tuvo un alza importante en su nivel.
Lanzini con la pelota en la práctica. Prensa River.
Los números le dan una Manu…
Su mejor producción, en cantidad, fue en los 27’ que jugó contra Boca en los cuartos de final de la Copa de la Liga: 38 toques, 26 pases precisos de 29 intentos, tres duelos ganados y una recuperación.
Lanzini y Kranevitter. Prensa River.
En calidad, su versión top fue el miércoles en Asunción, con el 100% de precisión en los pases (17/17 y 2/2 en envíos largos), un regate y un tiro libre por encima del travesaño. En los 15’ contra Nacional en Núñez ya había tenido un 95% de precisión en pases (19/20) y una marca similar en sus 45’ ante Instituto: 21/23 pases bien (91%) en 45’ y un tiro libre atajado.
Fuente: https://www.ole.com.ar/

