Si no fuera por los contratiempos, Diego Martínez tendría la formación definida desde hace rato. Un 11 de memoria que viene asomando a la par de la levantada de rendimientos y resultados. Lo que le fue pasando en estas semanas lo llevó a hacer algunos cambios de nombres y también de posiciones. Tal como ensayó este sábado en el último entrenamiento de su Boca antes del viaje a Córdoba para el superclásico de cuartos de final ante River. Con el equipo definitivo y la sorpresa posicional.
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