La fecha conmemora el nacimiento, en 1775, del médico e investigador británico James Parkinson, quien padeció la enfermedad y describió sus síntomas.
La enfermedad de Parkinson es degenerativa, crónica y progresiva.
Afecta al sistema nervioso central y, en concreto, a las estructuras del cerebro responsables de la coordinación motriz, el tono muscular y la postura.
Los síntomas más frecuentes son:
Temblores
Rigidez muscular
Lentitud de movimientos
Anomalía postural
Estos síntomas no son permanentes, sino que aparecen y desaparecen.
Si bien la enfermedad de Parkinson suele aparecer después de los 65 años, en algunos casos puede hacerlo mucho antes, por lo que no se la considera como una patología exclusiva de la tercera edad.
Características
No es contagiosa y se considera que, para que una persona la desarrolle, intervienen diversos factores, como la genética, el ambiente, la vulnerabilidad neuronal y el envejecimiento.
Una de las características es la lentitud de la persona para iniciar, ejecutar y detener los movimientos voluntarios. Esto ocasiona dificultad para la marcha y el desarrollo de actividades de la vida diaria, como vestirse, comer, manipular cosas.
Este síntoma puede asociarse con rigidez y dificultad para flexionar y extender segmentos corporales, es decir partes comprendidas entre dos articulaciones. También puede haber temblor de manos, de una parte, o del total del cuerpo y alteraciones en la postura.
Previo a estos síntomas, pueden aparecer otros que se deben tener en cuenta para la consulta médica temprana: ansiedad, depresión, psicosis, demencia, alteraciones del sueño, trastornos cardiovasculares y gastrointestinales, trastorno del olfato.
Aún se desconocen las causas que generan la degeneración neuronal. La enfermedad no es curable, aunque existe tratamiento farmacológico para retrasar su progresión, mejorar los síntomas, evitar discapacidad y mantener la mayor independencia del paciente para desarrollar las actividades cotidianas. En algunos casos muy puntuales, se puede recurrir a una cirugía.
Además, en la etapa temprana es importante el ejercicio físico, la fisioterapia, mantener la actividad cognitiva y la interacción social con el entorno.
Fuente: https://www.salta.gob.ar/prensa

