La iniciativa de Faro Social y Educativo que busca mejorar la lectura de más de 700.000 niños

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Manuel Carreón, fundador de Faro Social y Educativo

Faro Social y Educativo es una asociación civil que comenzó a funcionar en diciembre de 2022, aunque quienes lo componen tenían ya una vasta trayectoria trabajando en diferentes consultorías, en el gobierno federal y en diferentes ámbitos de la educación. Fue con esas experiencias en el diseño, el análisis y la evaluación de políticas sociales, que unieron fuerzas y darle forma a una sociedad formalmente constituida para potenciar sus capacidades e impulsar así un enfoque que promueva la inclusión en la toma de decisiones y en los beneficios de los programas sociales y educativos, e incidir en proyectos de gran alcance.

Bajo el paraguas del Instituto Natura, que tiene iniciativas en Brasil, Argentina, Colombia y desde hace tres años en México, Faro Social se enfoca en la primaria baja y tiene una injerencia en siete —casi ocho— Estados: empezaron en Yucatán y Veracruz; después se incorporaron Nuevo León, Querétaro y Guanajuato; más recientemente se incorporaron Tamaulipas y Sonora, y están en pleno proceso de integrar a Sinaloa. Hoy la cobertura que da Faro Social alcanza a casi 700.000 niños.

“Lo que queremos”, dice Manuel Carreón, socio fundador de Faro Social, “es apoyar al sector público a que haga mejor las cosas y que nuestra incidencia no sea una molestia para ellos, sino al contrario, una alianza a largo plazo”. Carreón habla con conocimiento: estuvo diecisiete años a cargo de la Coordinación con Colegios Estatales Director de la CONALEP y dos como director de Planeación, Evaluación e Informática de la Coordinación de Universidades Tecnológicas y Politécnicas de la Secretaría de Educación Pública. “Por haber sido servidores públicos”, dice, “conocemos sus limitaciones y sus lados flacos, y sabemos cómo apoyarlos”.

Los niños entre el primer y el tercer grado de primaria que no tienen las competencias necesarias para leer sufren un obstáculo para continuar su desarrollo educativo (Imagen Ilustrativa Infobae)

—¿Por qué los proyectos de Faro Social se ocupan de la primera infancia y la primaria baja?

—En la primera infancia es donde suceden las cosas que le llevan a un ser humano a ser una persona productiva para sí misma y para los demás. Faro Social es el cemento que trata de unir las partes —gobierno y fundaciones— para construir juntos una sociedad más igualitaria. Buscamos que haya equidad e inclusión y estamos seguros de que con estos proyectos de alto impacto en educación, es posible cambiar la sociedad. Primero en México, pero también en toda América Latina. Esa es nuestra visión a largo plazo.

—¿Qué proyectos de Fundación Natura están llevando adelante en México?

—Específicamente, de alfabetización. Encontramos que los niños entre el primer y el tercer grado de primaria, sobre todo después de la pandemia, no tienen los conocimientos, habilidades, competencias para leer y escribir. Ese es un verdadero obstáculo para que continúen su desarrollo educativo. Por eso estamos enfocados en este proyecto de Natura.

—¿Desde qué modelo abordan la alfabetización?

—No nos apegamos a una sola metodología. Tenemos un enfoque compartido con UNESCO, que busca recuperar metodologías y enfoques diversos para el desarrollo en los niños de la capacidad de lectura y escritura. Con una fundación aliada, que se llama Zorro Rojo, es integral pero recontextualizada. Ellos se encargan de generar los materiales educativos y la formación docente. Y he de decir que formar a los docentes es un reto. Pero nuestro modelo fue bien recibido, precisamente, porque no se carga mucho hacia un lado ni hacia el otro, sino que rescata diferentes modelos y a ellos les es muy útil en la práctica.

—¿Cómo es la integración con el gobierno? ¿Algunos de ustedes siguen en el gobierno?

—Todos estamos fuera del gobierno y nos dedicamos exclusivamente a ser representantes de un organismo social. Para la integración hay varios soportes. Uno, que es formal, es el jurídico: se firma un convenio entre Natura y un Estado, y ambos toman compromisos: Natura provee el apoyo de la asesoría de materiales iniciales y el gobierno del Estado se compromete a abrir las puertas de sus escuelas. La estructura de la Secretaría empieza a funcionar con nosotros de una manera orgánica.

—¿Cómo es esa manera orgánica?

—Se crea un equipo técnico donde hay personas del Estado y de las organizaciones, y de nosotros como Faro Social en medio, para dar seguimiento, articular, y dar garantías de que se lleva a cabo lo que se comprometieron el Estado y las fundaciones.

En los Estados en que se implementaron los proyectos de alfabetización hubo un claro desarrollo en las capacidades lectoras y de escritura de los niños (Imagen Ilustrativa Infobae)

—¿Cómo miden los resultados?

—Afortunadamente, tenemos la colaboración con UNESCO, que nos ayuda a medir el avance en cada uno de los componentes de esta política. Uno de los componentes principales es el monitoreo y la evaluación, que se hace principalmente a través de la evaluación de aprendizajes de los niños. Porque más allá de todos los indicadores operacionales que tenemos de gestión, como la formación docente y la de otras figuras educativas como supervisores y directores, el principal es el avance en los aprendizajes de los niños. Ese está en el centro.

—¿Tuvieron experiencias de trabajo con fluidez lectora?

—Sí, claro. Uno de los proyectos iniciados el año pasado fue precisamente con el CAEd, que es un centro brasileño que ha trabajado con Natura. En una muestra de algunos estados, se hizo la prueba de fluidez lectora. Y aunque tuvo resultados exitosos, el problema es el procesamiento de resultados. Afortunadamente hemos hablado con TICMAS, que nos ha demostrado que es una herramienta muy poderosa para el procesamiento, pero actualmente, como todavía lo hace CAED, es un poco complicado y caro. La implementación en los siete u ocho Estados va a ser paulatina. Por los costos y por el tamaño que se requiere.

—Si bien en algunos Estados llevan sólo un año, ¿se observan resultados?

—Se hace una evaluación al inicio del ciclo escolar, luego una intermedia y otra al final. En los Estados en que se han hecho esas tres evaluaciones hemos visto un claro desarrollo en las capacidades lectoras y de escritura de los niños. Ahora estamos buscando tener esa evaluación en otras escuelas de control, para ver en qué se diferencian las escuelas que participan de esta política y las que no. Eso lo vamos a tener próximamente. Creo que sería aventurado de mi parte decir lo buenos que son nuestros logros sin el testigo que nos permita decir: “En este porcentaje es en lo que nosotros logramos impactar”.

—Además, es probable que UNESCO colabore con la sistematización que ellos manejan desde hace muchos años.

—Sí, así es. Pero puedo decir que en Faro Social estamos muy tranquilos con los avances que llevamos. Sabemos que es complicado. Sabemos que siempre hay un rango pequeño de estudiantes que no logran las competencias del primero al tercer año. Esos niños son los que más nos preocupan. En todos los demás se nota una mejoría y creemos que van a salir bien capacitados para seguir su trayecto educativo, pero los que nos preocupan son los que no están respondiendo ni a la política del Estado ni a la política del Estado apoyada por nosotros. Ese es un margen de trabajo que nos va a llevar a enfocarnos en los próximos años para averiguar qué pasa, por qué esos niños no están avanzando suficientemente.

Fuente: https://www.infobae.com/tag/policiales