Toto es su Schnauzer gigante negro de 7 años, que es parte fundamental de la rehabilitación que realiza a diario.
“El 2 de febrero Mía cumplió años y al soplar las velitas lo único que pidió fue que vuelva Toto”, cuenta el tío.
Toto no está castrado, pesa 60 kilos y al momento de su desaparición llevaba un collar verde sin chapita identificatoria. “Es un perro bueno y juguetón”, sostiene su familia.
Quien pueda aportar datos de la mascota que facilite el reencuentro con Mía, puede comunicarse con Federico al 1164831221.
“Cada día renovamos nuestra fe y esperanza para que aparezca Toto”, subraya Federico.
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