De esta manera, según lo establece el artículo 155 del reglamento de Diputados, el proyecto sancionado en general “vuelve a comisión, al considerarlo nuevamente la Cámara” y “se le someterá al trámite ordinario como si no hubiese recibido sanción alguna”.
A pesar del optimismo que se había generado en las filas oficialistas por la aprobación en general que la Ley Bases había conseguido la semana pasada, la sesión programada para esta jornada resultó más aparatosa de lo que se preveía: el bloque de LLA sufrió derrotas en seis de las doce votaciones que se hicieron. Ante este panorama, decidieron junto a los sectores dialoguistas volver a foja cero para todo el articulado original en el plenario de comisiones.
“Solicito pedir una moción del artículo 127 inciso 8 para que el asunto vuelva a comisión” , pidió el jefe de bloque libertario Oscar Zago a la vuelta del cuarto intermedio pedido por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el cual fue aprobado a mano levantada. La sesión quedó levantada entre el medio de la consternación de la mayoría de los diputados y el aplauso de la bancada de Unión por la Patria.
Minutos después, la cuenta de X de La Libertad Avanza emitió una fuerte publicación contra los mandatarios provinciales, a los que acusaron de ser los principales culpables de algunos artículos no hayan conseguido la mayoría en el recinto: “La traición se paga cara y LLA no va a permitir que los gobernadores extorsionen al pueblo para mantener sus privilegios. La Ley Bases vuelve a comisión”.
La traición se paga cara y La Libertad Avanza no va a permitir que los gobernadores extorsionen al pueblo para mantener sus privilegios. La Ley Bases vuelve a comisión.#LaCastaContraElPueblo — La Libertad Avanza (@LLibertadAvanza) February 6, 2024
Este martes la Cámara de Diputados comenzó a debatir y votar cada uno de los artículos que hacían al proyecto de Ley Bases. Justo antes de tratar el capítulo de privatizaciones, el oficialismo había sufrido el rechazo de gran parte de los incisos del apartado sobre Reforma del Estado y que referían a la reorganización administrativa de los organismos de gobierno.
El oficialismo había logrado la aprobación de las facultades delegadas pretendidas por el presidente Javier Milei, aunque se le puso un freno en los incisos que están vinculados al control de los fondos fiduciarios, seguridad y energía. De esa manera, el Gobierno solo podía hacer uso de facultades en materia económica, financiera y administrativa.
Horas después, los bloques de Unión por la Patria, la Coalición Cívica, un sector del radicalismo y otro del bloque Hacemos Coalición Federal había conseguido bloquear la regulación, reorganización y capacidad de disolver diferentes entidades que integran el Sector Público Nacional.
Ante los sucesivos rechazos, el experimentado diputado nacional y jefe de bloque de Hacemos Coalición Federal Miguel Ángel Pichetto ya le había advertido sutilmente al jefe del pleno Martín Menem que “tenga alguna cuota de flexibilidad, les encanta seguir perdiendo”. Y aconsejó: “Traten de ver cómo receptar algunas propuestas y ganar. No hay que perder hay que ganar”.
Instantes después, Menem pidió un cuarto intermedio de 15 minutos para reunirse con los principales referentes legislativos de la oposición y encontrar una salida a lo que sería la votación de la privatización de las empresas públicas, a la cual se le auguraba una derrota casi segura.
El interín duró más del doble de lo previsto. El encuentro fue presidido por el titular de la cámara en su despacho junto a Pichetto, el jefe de bloque PRO Cristian Ritondo, la diputada y alfil legislativa amarilla Silvia Lospenatto, el asesor parlamentario de LLA Eduardo “Lule” Menem; el vicejefe de Gabinete José Rolandi y el asesor presidencial Santiago Caputo.
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