Foto: Diego Izquierdo
Foto: Diego Izquierdo
Familiares y allegados de la adolescente Natalia Melmann, por cuyo secuestro, violación y homicidio, reiteraron este domingo, al cumplirse 23 años del crimen, su “obligación de intentar hacer justicia” e insistieron en que se investigue la presunta participación de un quinto sospechoso.En un nuevo aniversario en la noche de este domingo se llevará a cabo, a partir de las 21,Al recuerdo de la adolescente de 15 años se sumará, además, el pedido sostenido para que los condenados continúen en prisión y que se profundice la investigación respecto de un quinto perfil genético hallado en los peritajes realizados en el marco de la investigación.”Nosotros y gran parte de la sociedad de Miramar, nos vimos y nos vemos en la obligación de intentar hacer justicia. A través de una lucha que lleva 23 años de vigencia, hemos logrado que cuatro de los cinco partícipes primarios sean condenados a reclusión perpetua, y que continúen recluidos cumpliendo su condena”, expresaron sus familiares en un comunicado.En ese sentido, recordaron que “Natalia tenía tan solo 15 años” y queEl asesinato de Melmann en pleno verano de 2001 instaló a nivel nacional un reclamo de justicia, amplificado durante más de dos décadas por su familia y allegados, y por colectivos y organizaciones de la sociedad civil, que se sumarán a la movilización.Según la investigación,, y llevada a una casa ubicada en el barrio Copacabana, en el extremo sur de Miramar.Allí,, y luego, “con el inequívoco propósito de procurar la impunidad de la agresión sexual,, estrangulada con un lazo confeccionado con el cordón de una de sus zapatillas” y su cuerpo trasladado al vivero Florentino Ameghino, donde lo hallaron cuatro días más tarde.El crimen provocó la reacción de la comunidad local, que encabezó junto a los familiares de la adolescente decenas de marchas para pedir por el esclarecimiento del caso y produjo incluso un impacto político: el entonces presidente, Fernando De la Rúa, se reunió pocos días después con los padres en Miramar, en un local que el Municipio había habilitado para que ellos recibieran a posibles pruebas.Un juicio realizado entre septiembre y octubre de 2002 ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Mar del Plata derivó en laTambiénpor su participación en el secuestro, aunque esa pena luego fue reducida a 10 años.Desde octubre de 2017, los tres policías condenados gozaron de salidas transitorias cada dos semanas, pero tras los reclamos de los familiares de la víctima, el Tribunal de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires anuló ese beneficio un año después.En junio de 2018 se celebró, pero los jueces Juan Manuel Sueyro, Fabián Riquert y Jorge Peralta lo absolvieron porque consideraron que no pudo acreditarse la acusación y que “no se probó su coautoría en los hechos”.Ese falló fue apelado por la Fiscalía General marplatense y por la fiscal de juicio, Ana María Caro, por entender que “existió una apreciación incorrecta del material probatorio” y queCon una nueva composición, el TOC 4 lo consideró a Panadero culpable del delito de “privación ilegitima con empleo de violencia, abuso sexual calificado por la intervención de dos o más personas y homicidio doblemente agravado por el concurso de dos o más personas y por haberse consumado para lograr la impunidad”, y ordenó su inmediata detención.Los jueces Néstor Conti,analizados en el juicio.Tras ese fallo,, y reclamó a su vez que se busque “al quinto” partícipe del asesinato, ya que de los peritajes realizados en el marco de la causa surgió la presencia de cinco ADN diferentes.Respecto de Anselmini y Echenique, el último 29 de diciembre la Cámara de Apelaciones de Mar del Plata rechazó por su parte que fueran beneficiados con la libertad condicional, por lo que continúan presos en la Unidad Penal 44 de Batán.

