Esta firma tiene gracias a la administración de Aníbal Ibarra un contrato cautivo que le garantiza el 3% del presupuesto de recolección de residuos, que es el más caro de la ciudad y en el 2023 habría superado los 100 mil millones. Es decir que se trata de un negocio cautivo que ronda los 5.000 millones por año.
La Ley de Basura Cero que consiguió sancionar Ibarra “obligaba” a la Ciudad a implementar “campañas publicitarias de concientización” sobre separación de residuos y abrió así las puertas a una enorme caja que durante más de quince años administraron los socios de Delta, sin tener que competir nunca ni presentarse a licitaciones.
Delta Marketing Líquido pertenece a Carlos Gorosito, Benjamín Vijnovsky y Gastón Sokolowicz, hijo de uno de los fundadores de Página 12, por aquel entonces de relación privilegiada con Ibarra. Los primeros también incursionaron en el rubro de medios y son dueños de Radio Con Vos, mientras que Sokolowicz se dedicó en a la producción de cine. Una nota de Revista Noticias menciona que Gorosito y Vijnovsky participaron del desarrollo de una polémica megatorre sobre Libertador diseñada por la fallecida arquitecta iraní Zaha Hadid. La torre supera por mucho la altura máxima de las torres de la zona.
La Ciudad prorrogó los contratos de basura hasta 2028
Es más, con la excusa que se trataba de un “negocio” entre privados esta firma no fue sometida a controles públicos. Claro, el pequeño detalle es que las compañías que los contrataban le pagaban con el dinero que a su vez les giraba el gobierno porteño, integrado por lo que recauda entre los vecinos.
Delta Marketing Líquido pertenece a Carlos Gorosito, Benjamín Vijnovsky y Gastón Sokolowicz, hijo de uno de los fundadores de Página 12, por aquel entonces de relación privilegiada con Ibarra.
Es un misterio nunca revelado por qué todas las empresas que se dedican a la recolección de residuos en todos estos años siempre contrataron a la misma agencia para que ejecute las campañas.
Como sea, para la empresa era un negocio redondo: recibía el dinero de las recolectoras, pautaba en los medios y se quedaba con una comisión del fabuloso negocio cautivo.
Una peculiaridad sobre el dinero que Cliba, Solbayres, Nittida, Urbasur, AESA y Ashira entregaban a Delta para las campañas es que no tenía ningún tipo de auditoría. Si bien se trata de dinero que salía de las arcas porteñas, la empresa de publicidad la recibía de contratistas y por eso escapaba a los controles públicos.
Cuando Jorge Macri empezó a pasar el peine fino pro los gastos de la Ciudad y se puso a mirar el contrato de basura, decidió que macrismo no hacía falta que se girara ese dinero a Delta.
“Cambió la gestión y tomamos esa decisión, no hay mucho más para decir”, afirmaron a LPO voceros del gobierno porteño.
Fuente: https://www.lapoliticaonline.com

