En relación a la rentabilidad de la última semana, la moneda europea registra una bajada del 0,12% y desde hace un año todavía mantiene un descenso del 0,69%.
Si confrontamos el dato con días previos, encadenó dos sesiones consecutivas en caída.
En referencia a la volatilidad de la última semana, es visiblemente inferior a los números logrados para el último año (6,57%), por lo tanto está teniendo un comportamiento más estable de lo previsible en fechas recientes.
En la foto anual, la moneda común europea ha llegado a pagarse en un máximo de 1,10 dólares, mientras que su nivel más bajo ha sido 1,08 dólares.
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