En una intensa pelea entre familiares, la abuela presente en la gresca arrojó a su nieto contra el fogón donde había una olla con agua hirviendo. El menor resultó con graves quemaduras y ante la trágica situación los violentos beligerantes se calmaron y solicitaron ayuda.
La policía enterada de la gravísima acusación contra la mujer, se presentó en el domicilio y procedió a su atención en forma provisoria hasta que se aclare como resultó el menor quemado, si fue su intención hacerlo o si hubiere alguna razón psiquiátrica que motivó la terrible determinación de la mujer mayor.
El brutal caso, que fue publicado por el diario El Liberal de Santiago del Estero ocurrió el jueves. Tras la denuncia y el parte médico el caso está siendo minuciosamente investigado por efectivos de la comisaría 14.
El violento hecho sucedió en la localidad de Hucho Pozo, departamento Banda, donde el menor reside con su grupo familiar.
Si bien todo es materia de investigación por parte de Natalia Saavedra -coordinadora de la Unidad Fiscal Banda- fuentes judiciales y policiales indicaron a El Liberal que el pequeño fue derivado con grandes quemaduras en su cuerpo desde Cañada Escobar.
Su mamá -de 34 años- en medio de una crisis de nervios contó a los galenos que su hijo se encontraba junto con su abuela y dos de sus tíos: Juan y Yanina; y que en determinado momento se originó una gresca familiar por cuestiones de momento.
Fue entonces, según relató la madre del pequeño, que la abuela tomó del brazo a su nieto y lo arrojó de manera violenta contra una olla que estaba en un fogón de leña dura de quebracho, y con el agua hirviendo.
Pasada la medianoche, una comitiva se encontraba en el lugar para realizar averiguaciones y determinar fehacientemente cómo fue que el menor resultó con quemaduras.
Mientras que sobre la salud del niño, las fuentes consultadas indicaron que presenta heridas curables en 15 días, salvo complicaciones.
Por recomendación médica quedó internado en observación. En tanto, las autoridades judiciales intervinientes ordenaron la aprehensión de la incalificable abuela, que ya está detrás de las rejas.

