Haleon, el joint venture conformado por Pfizer y GSK que se convirtió en una compañía independiente en 2022, confirmó que la marca ya no forma parte de su portfolio. “Es una gran marca, muy querida por los consumidores alrededor del mundo, pero no es el foco core de la empresa “, aseguró Brian McNamara, CEO de la firma.
¿Por qué la vendieron?
El principal motivo detrás de la operación es la simplificación de su cartera de productos para volverse una compañía más “ágil”. Desde su separación, Haleon encaró una estrategia de reestructuración que incluyó la reducción de su plantilla y la venta de varias marcas para alivianar deuda, según reportó Financial Times.
ChapStick se vende en múltiples sabores. Su nuevo dueño es el fondo Yellow Wood Partners.
Durante su última presentación anual a inversores reportó que esperaba ahorrar 300 millones de libras (u$s 381,4 millones) en costos en los próximos tres años y proyectaba gastar 150 millones (u$s 190,7 millones) en su reestructuración entre 2023 y 2024.
Además de ChapStick, Haleon cuenta en su portfolio con otras marcas como la pasta de dientes Sensodyne y los analgésicos Panadol. El año pasado ya se había desprendido de la crema para pie de atleta Lamisil que le vendió a la sueca Karo Healthcare por 235 millones de libras (u$s 298,7 millones). Por su parte, la marca de bálsamo para labios se integrará a Suave Brands, la unidad de productos para el cuidado personal de Yellow Wood Partners.
La historia de ChapStick
Antes de su lanzamiento a fines del siglo XIX no existían productos pensados exclusivamente para labios. En su libro “Amas de casa americanas y frugales”, Lydia Marie Child incluso recomendaba utilizar cera de los oídos para cuidarse de la resequedad en esa área.
Su creador fue el Dr. Charles Browne Fleet que tenía una pequeña farmacia en Lynchburg, Virginia, y solía experimentar haciendo bálsamos y remedios caseros en su laboratorio. Para combatir los labios agrietados (chapped lips, en inglés) , el farmacéutico inventó algo similar a una vela, pero sin pabilo y envuelta en foil.
El Dr. Browne Fleet creó el producto, pero los Morton fueron los encargados de llevarlo el éxito.
No obstante, su producto no tuvo éxito y se lo vendió por u$s 5 a su amigo John Morton en 1912. El nuevo dueño de la receta y su esposa pusieron manos a la obra para mejorarla. Fue ella quien tuvo la idea de verter los ingredientes en un tubo de latón para darle forma e ir empujándolo a medida que se usaba.
Fuente: https://www.cronista.com/

