Exigente pretemporada del conjunto que dirige Matías Módolo / Foto: Instagram @samuelportillogo
“Samu” con el trofeo de ascenso que consiguió con Riestra / Foto: Prensa Deportivo Riestra.
Donde empezó todo. “Samu” en sus inicios en Comunidad Rural / Foto: Instagram @samuelportillogo
“Lo físico no me cuesta, pero lo táctico sí. A veces le digo a los profes que me expliquen dos veces. No hice Inferiores en Paraguay, cuando jugaba era todo muy amateur y no entrenaba”. Samuel Portillo, delantero
Portillo festejando un gol en San Carlos / Foto: Instagram @samuelportillogo
Foto: Prensa Deportivo Riestra.
Corría carreras de a pie por plata Dentro de lo pintoresco, Portillo tiene un capítulo más para sumar a lo que fue su exótico recorrido antes de llegar a Primera. Y es el hecho de que que corría carreras de a pie por plata. “Apenas llegué al país un amigo me llevó a correr, en González Catán, ahí hicimos unas cuantas carreras y nos venía bien para ganar unos pesos”, expresó el delantero, quien además también practicó fútvóley en Paraguay.
La rapidez es una de las virtudes del delantero, y podría meterse en el ránking de los más veloces del fútbol argentino.
¿Samuel Portillo será el jugador más rápido del fútbol argentino?
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Esos raros horarios nuevos En las últimas semanas estuvo en boca de todos en el mundillo del fútbol los horarios de entrenamiento que realizó Riestra en la pretemporada, que comenzaban a las 3 AM, aunque eso ocurrió solamente algunos días puntuales. “Para mí es algo normal porque siempre se hizo, desde que estoy en el 2021. A veces se hace duro, pero sirve para aguantar el ritmo”, expresó Portillo, relativizando la situación.
El entrenador Matías Módolo había comentado la finalidad de esas prácticas a la madrugada: “La idea es hacer un esfuerzo físico y mental por encima de la media, fuera de lo que estamos acostumbrados, para superar adversidades. Asumimos que no es lo ideal para lo fisiológico, pero sí para lo mental”, explicó.
Esta será la planificación para el día de mañana.
Riestra no para… ⚡️ pic.twitter.com/hM6CYzJRAX — Deportivo Riestra (@prensariestra) January 4, 2024
Tarda en llegar y al final hay recompensa, diría Gustavo Cerati en la canción “Zona de Promesas”… Y Samuel Portillo, atacante de Deportivo Riestra, puede dar fe de eso. El destino le tenía preparado algo grande. Solo se tenían que acomodar los momentos.El ascenso de Portillo fue vertiginoso. Oriundo de Itauguá, perteneciente al Gran Asunción, vino de Paraguay en 2016 con 22 años para trabajar en tareas de albañilería y pintura. Al año siguiente, “Samu” se encontró jugando en la Liga Platense. Su buen desempeño lo llevó a que lo vieran desde la cercana localidad bonaerense de Berisso y, en 2019, comenzó a jugar en Villa San Carlos. Allí ascendió de la C a la B Metro y a fuerza de constancia, velocidad y goles recaló en Riestra, en 2021, primero a préstamo y luego de forma definitiva. En el conjunto del Bajo Flores subió a Primera en 2023 y ahoraEste jueves, el “Malevo” debutará en la elite ante Instituto (el delantero estaría en el banco de suplentes), y es también un hito para la vida personal de este atacante de 29 años, que se autodefine como “un segunda punta, liviano, y un jugador rápido que va muy de arriba”.En diálogo con “Télam”, Portillo comenta el inicio de toda su aventura: “Mi hermano (Alberto) también paraguayo había agarrado un trabajo por dos años en La Plata y me llamó para que fuera con él. Me acuerdo que llegué un jueves, él me esperó en la terminal, fuimos a un departamento que él había alquilado y al día siguiente empecé a trabajar. Hacíamos de todo en albañilería y pintura”.-En el mismo edificio donde trabajábamos, un amigo (Martín Catalini) me dijo si quería jugar con ellos un torneo amateur en la Liga Platense, en el club Comunidad Rural. En ese momento el equipo estaba en la B y nosotros ascendimos a la A, en el 2017. Luego a mi hermano le sale un trabajo en Pilar y yo me iba a ir para allá a trabajar con él, pero para que no me fuera del club y pudiera seguir jugando, me empezaron a pagar para hacer tareas de mantenimiento en el club y seguir jugando. Ahí quedé hasta que me llamaron de Villa San Carlos en el 2019.-Los primeros meses me costó mucho. Y me sigue costando un poco. Lo físico no me cuesta, lo banqué bien, pero lo táctico me cuesta, a veces le digo a los profes que me expliquen dos veces. Como no tengo Inferiores, y recién empecé a jugar en cancha de 11 a los 18 años en Paraguay, hay cosas que me cuestan. Porque cuando jugaba era todo muy amateur y no entrenaba.-Siempre siento que cumplo un sueño, todos los días. Hoy en Riestra y antes en Villa San Carlos también. Mi sueño siempre fue eso. No tomaba, no fumaba, no trasnochaba, siempre me cuidaba, me lo inculcó mi papá. Y eso mismo creo que me ayudó a marcar diferencia en la liga amateur. Quizás jugaba el primer tiempo y nada, y en el segundo tiempo metía 3 ó 4 goles.-Si es por mí, quiero ganar todos los partidos y salir campeón. Pero como plantel y equipo aspiramos a mantener la categoría, sacar todos los puntos que se pueda. Vamos a tratar de disfrutar de jugar en Primera, que es lo más lindo.-Eso ya sería una locura, quizás me agarre un infarto al enterarme. Ojalá pase. La fe mueve montañas, siempre hay que tener fe.

