Con respecto a los últimos siete días, el Ripple marca un descenso del 3,75%; por contra en términos interanuales mantiene aún un incremento del 30,51%.
Comparando este dato con el de fechas previas, encadenó tres jornadas consecutivas en dígitos negativos.
La cifra de la volatilidad fue notoriamente inferior a la acumulada en el último año, de manera que está teniendo un comportamiento más estable de lo que indica la tendencia general en los últimos días.
En la foto anual, el Ripple ha llegado a pagarse en un máximo de 0,696 euros, mientras que su nivel más bajo ha sido 0,601 euros.
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