Alcaraz arrolla a Gasquet en primera ronda de Australia: la igualdad acaba tras el primer set

0
57
Alcaraz celebra un punto contra Gasquet (REUTERS/Issei Kato)

Los comienzos nunca son fáciles, ya se sabe. Carlos Alcaraz lo sufrió en algunos compases del duelo ante Richard Gasquet, todo un veterano de guerra del tenis. Alguien que le saca nada menos que 17 años, que fue rival de juventud y de madurez de Rafa Nadal y que, por el tiempo que lleva en el circuito, se las sabe todas. Así lo demostró en un durísimo primer set y también a la hora de que el número dos del mundo tuviese que cerrar el partido. A esas alturas, la comodidad ya había llegado al marcador, contundente para acceder a la segunda ronda del Abierto de Australia (7-6, 6-1, 6-2).

A Alcaraz le costó encontrarle las cosquillas a Gasquet. Durante toda la primera manga, no pudo romperle el servicio ni una sola vez. Dispuso de ocasiones para lograrlo, pero el break se le atragantó. Al menos, le quedó el consuelo de no permitir que el galo, 131 del ranking, pudiera encontrar resquicios para hacerse fuerte al resto. Al no ceder ni uno ni otro, la única solución posible fue jugársela a todo o nada en el tie-break. Entonces, Carlitos cantó victoria y se puso por delante en el marcador. El acelerador que acababa de pisar pasaría a acompañarle hasta la conclusión del choque, ya sin freno posible.

Todas las dudas que pudo tener Alcaraz (materializadas, por ejemplo, en juegos que dominaba al resto 0-40 y que acababa cediendo) acabaron desapareciendo una vez que el desempate del primer parcial le sonrió. Las nueve bolas de rotura que llegó a desperdiciar se convirtieron en algo anecdótico, puesto que pasó como un ciclón por la Rod Laver Arena a partir de que se vio con un set en el bolsillo.

Su talento juvenil fue demasiado para un Gasquet que ya sólo pudo ponerle emoción al encuentro cuando Alcaraz tenía que ponerle fin. En la segunda manga, poco o nada se supo del de Beziers. Todas las dificultades con las que se había topado Carlitos para romperle el saque desaparecieron. Para muestra, un botón: cuando logró apuntarse un juego, Alcaraz ya llevaba tres. Poco importó, puesto que por fin había encontrado la clave para restar con éxito y ya no desechó oportunidades.

Con el triunfo cada vez más cerca, los titubeos, no cabía duda, eran cosa del pasado. Tanto es así que el electrónico llegó a reflejar un 0-4 para Alcaraz en el tercer y definitivo set. El paseo fue militar hasta que Gasquet decidió alargar el desenlace. Consumar un match point puede ser algo que se te atragante lo suyo y el que fuera séptimo mejor tenista del planeta en 2007 volvió a ponerle emoción al asunto cuando estaba a punto de finiquitarse. Sin embargo, ya era demasiado tarde para que Alcaraz temblase.

Fuente: https://www.infobae.com/tag/policiales