Unos veinte aspirantes van a internas en Uruguay, con la mira en las presidenciales

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Álvaro Delgado.

Pedro Bordaberry.

Todos los nombres

Carolina Cosse. /Foto: Maximiliano Luna.

Guido Manini Ríos, un exmilitar que se anota.

Las elecciones son en octubre.

que se pondrá en juego en octubre, pero, una carrera con final en junio, pero que aparece ya lanzada plenamente con el cambio de año y que encuentra a la alianza gobernante en el debate de si debe ir con un programa único.De internas y campañas habitualmente civilizadas, el país se encamina a montar las urnas para, casi con seguridad, tres ocasiones: las internas, las generales de octubre y la posible segunda vuelta si ninguno de los candidatos logra más del 50% de los votos en la primera.Pero, además, el 27 de octubre, en paralelo a las presidenciales y a la elección de 30 senadores y 99 diputados,hoy vetados por la carta magna.“Las campañas en Uruguay son largas. Pero en este proceso de primarias en junio, generales en octubre y segunda ronda en noviembre, se agregan las subnacionales (departamentales y tercer nivel de gobierno) que son en mayo. Ya hay actores pensando en mayo 2025, otros en junio 2024 y algunos, incluso, en 2029”, destacó la politólogaConsultora en comunicación y estrategia y docente en la Universidad Católica, Gadea señaló a Télam que “esto significa que la pre-campaña estaba en marcha hace rato” y como varios candidatos ya lanzaron su publicidad oficial en los partidos Nacional y Colorado y en el Frente Amplio, “ya estamos en campaña”.Sobre el número inusual de aspirantes a la jefatura del Estado,Por lo pronto, un repaso sobre las principales fuerzas muestra que dentro del gobernante Partido Nacional (PN) hay 5 precandidatos; en el Partido Colorado (PC) seis y en el opositor Frente Amplio (FA) cuatro.A ellos se sumarán, seguramente, los aspirantes de Cabildo Abierto (CA), y de los partidos Independiente (PI), de la Gente y Ecologista Radical Intransigente (PERI), junto a los de las dos nuevas fuerzas que acaban de ser reconocidas por las autoridades electorales: el Partido Libertario y el Partido Constitucional Ambientalista (PCA).Entre los blancos, el exsecretario de la Presidencia, la economista, los senadoresy el dirigenteaparecen entre los anotados, y hasta se menciona al ministro de Defensa,. Según las encuestas, tiene altas chances de quedarse con el primer lugar de la fórmula Delgado, que cuenta con el respaldo del presidente Luis Lacalle Pou.En las filas coloradas, anunciaron sus postulaciones, el ministro, el exconcejal montevideano, el diputadofuncionario del Ministerio de Industria, Energía y Minería.Una curiosidad atraviesa al partido: el exministro y exsenadoraparece como el mejor posicionado en los sondeos, aunque nunca oficializó sus intenciones de postularse.El panorama es más claro en el FA: la intendenta de Montevideo,; el senador; y los jefes departamentales de Canelones,, y Salto,, buscarán la candidatura de la alianza.A todos ellos se suman el exmilitar y senador, por CA –aliado del gobierno-; el ministro, por el Partido Independiente;por los ecologistas de PERI y el diputado Eduardo Lust, por el nuevo PCA. Todos son, ahora, aliados del Gobierno.Para Gadea, Uruguay tiene “el mejor de los escenarios para un presidencialismo y es que opera en dos bloques”.Esto hace que el electorado se concentra mayormente en un partido de coalición (Frente Amplio) y en una coalición de partidos (Multicolor). Para un presidencialismo no hay nada mejor que el funcionamiento bipartidista”, evaluó la analista.Esa mirada, que relativiza las chances de buenos desempeños de fuerzas menores, insiste en que “las internas de los otros partidos sirven para posicionar perfiles, así como en otros países del mundo se fomenta la alta fraccionalización con el fin de competir de cara al legislativo más que a la presidencia”.En ese cuadro de “bibloquismo”,, debe decidir si se mantiene como alianza o -una variante posible- sus partidos van separados a los comicios y eventualmente vuelven a acordar para el caso de una probable segunda vuelta, que sería el 24 de noviembre.“Las internas en Uruguay tienen grandes momentos de tensión. El PN es altamente conocido por tener internas muy reñidas, peleadoras, en las que parece que no habrá reconciliación posterior y siempre la hay. Uruguay destaca en el contexto regional por su civilidad, pero no es ajeno a los fenómenos que se dan el mundo. Entiendo que van a existir momentos de muchísima tensión y también de falta de civismo”, pronosticó Gadea.Pero advirtió que la clave es “hasta donde y habilitado por quién” pueden darse esas actitudes, porque “no es lo mismo la falta de civismo por parte de un militante que crea una web desde su casa que la de un líder político promoviendo discursivamente acusar a un partido de ser financiado por el narco”. “Esto habilita a las personas militantes a dar pasos más arriesgados e incluso convertir las palabras en acción”, alertó.“Parece, incluso, que esta es una estrategia que viene de los comandos y la ciudadanía uruguaya no determinará su voto por esta estrategia, porque de hecho la mayoría del electorado ya tiene su voto definido por filiación ideológica/partidaria”, evaluó.Según Gadea, “el riesgo a futuro de este tipo de estrategias radica en que la política no está dando respuestas a un conjunto de problemas que tiene la ciudadanía: crecimiento económico, oportunidades laborales, desigualdad, acceso a bienes y servicios públicos de calidad, lo que, sumado a situaciones escandalosas, podría derivar en descreimiento de la política y fomentar la aparición de liderazgos y propuestas mesiánicas, populistas”.El 30 de junio, el 27 de octubre y, eventualmente, el 24 de noviembre serán entonces las fechas claves en el calendario electoral uruguayo, que terminará el 1 de marzo de 2025, cuando Lacalle Pou le coloque la banda a quien vaya a ocupar la presidencia hasta 2030.

Fuente: https://www.telam.com.ar/economia