El cine europeo se ve cada vez menos en las salas argentinas

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Alma Pöysti y Jussi Vatanen, los protagonistas de “Hojas de oroño”. (Prensa)

¿Cine europeo? En Argentina no se consigue

“Aftersun”, la película europea más convocante de la postpandemia. (Prensa)

“Los espíritus de la isla” fue distribuída por Disney, pero igualmente apenas superó las 40 mil localidades. (Prensa)

Decíamos ayer…

“Dolor y gloria”, de Pedro Almodóvar, reunió 175 mil espectadores en 2019, (Prensa)

“Anatomía de una caída” (Trailer) VER VIDEO

Que aquí se consagró a Ingmar Bergman antes que en ningún otro país, que la cartelera de la ciudad de Buenos Aires es de las más diversas del mundo, que el argentino de clase media tiene una fuerte tradición cinéfila… Todas esas máximas, esas verdades que llenaban de orgullo a tanta gente,Tras analizar en detalle las cifras de la taquilla local y consultar a los distribuidores independientes que se encargan de lanzar las películas ligadas a las vertientes más autorales del panorama contemporáneo, queda claro que, en menos salas, con una permanencia efímera en cartel y con una repercusión muy limitada de público.El fenómeno de la concentración no es nuevo, pero en los últimos años ha resultado imparable: según cifras del INCAA,se quedaron con casi 30 de los 42,2 millones de tickets vendidos; es decir,En ese contexto, con un creciente segmento del consumo que se ha volcado a las plataformas de streaming y un público masivo que solo va al cine para ver un “tanque” de acción o aventuras, o en el mejor de los casos para disfrutar y luego comentar, la producción europea (y la asiática o la latinoamericana) queda relegada a una mínima expresión, a una presencia casi simbólica y testimonial.Los distribuidores más experimentados del negocio calculan que el público para(no incluyen a las producciones británicas de alto presupuesto hechas en asociación con los grandes estudios de Hollywood). Y la comparación no es con las épocas de gloria de la cinefilia autóctona, como la mítica década de 1960, cuando las salas de la aventida Corrientes estaban repletas de una audiencia ávida de descubrir cualquier estreno francés, italiano, inglés, alemán, español o escandinavo, sino con los números de la prepandemia.Si se analizan las estadísticas finales de 2023, se aprecia que(se mantiene en cartel en estos primeros días de enero), aunque en verdad el título más convocante fuepara un total de 32.000. Ambos largometrajes fueron adquiridos por MUBI para un recorrido inicial por las salas y luego sumarse a su plataforma de streaming.Y, si se abre un poco más el espectro y se suman películas que compitieron por los premios Oscar y fueron lanzadas por gigantes como el grupo Disney, aparece, que de todas maneras tampoco es una cifra que genere demasiado entusiasmo.¿Y cuántas localidades se vendían antes? Solo con revisar las cifras de los tres años inmediatamente anteriores a la pandemia (2017 a 2019) encontramos que; en 2018, por ejemplo, “Todos lo saben” (155.000), “Las horas más oscuras (125.000), “Madame” (55.000) y “Cold War” (30.000); yHoy, que una película europea se estrene en más de 20 salas (casi todas además suelen ser de CABA), que se mantenga más de dos o tres semanas en cartel y que convoque a más de 10.000 espectadores, es poco menos que una quimera. De hecho,de referencia como Cannes, Berín, Venecia o San Sebastián, que el público consume cuando aparecen en los servicios de streaming hogareño o están disponibles para ser pirateadas.Un buen parámetro para apreciar dónde está parado el cine europeo seráLa película de la francesa Justine Triet agotó, como casi todas las otras programadas, las entradas durante la Semana de Cine del Festival de Cannes que se realizó a fines de noviembre y principios de diciembre en el complejo Gaumont, pero hay que ver si ese interés que se da casi siempre en el marco de un festival o una muestra que tienen además entradas a precios muy accesibles se repite cuando se produzca un lanzamiento mucho más amplio en salas comerciales., mientras que un fracaso será otra muestra del estado de terapia intensiva, casi vegeativo, del otrora pujante y celebrado cine europeo en las salas de Argentina.

Fuente: https://www.telam.com.ar/economia