Desde que llegó al club, Rey jugó todos los minutos de todos los partidos cosechando excelentes números: en 47 de los 103 no recibió goles (el 46,53% del total). Una estadística que lo metió en el top ten de los arqueros con más vallas invictas en la historia del Rojo: ubica el séptimo lugar el ranking.
Rey, histórico en el arco del Rojo. EFE/ Luis Gandarillas
Frente a Nacional Potosí por la Sudamericana, Rey ya había sido noticia al igualar la marca de 102 partidos completando los 90´, una estadística que pertenecía al recordado Goyén —campeón del Metro ‘83 y la Libertadores ‘84—. Carlitos fue el dueño de esta marca hasta el 14 de agosto de 1983 cuando, en un partido ante Estudiantes, protagonizó un enfrentamiento con hinchas del Pincha mientras presenciaban un partido de la Reserva, que escaló hasta los golpes de puño y terminó con su detención por parte de la policía. No pudo jugar el partido y, por ello, se le cortó la racha que terminó superando Rey.
Y contra Lanús, no solo rompió ese registro, sino que otra vez destacó en un partido clave, con un rendimiento a la altura de la historia que está escribiendo: a pesar del penal que le convirtió Salvio, Rey tuvo cuatro tapadas clave para resguardar el empate, resultado con el que Independiente se aseguró un lugar en los playoffs del Apertura.
Rodrigo Rey, figura de Independiente.
La primera fue a los 10´, poco después de que Galdames abriera la cuenta, cuando tapó una dentro del área a Armando Méndez. El gol de Independiente lo hizo reaccionar a Lanús que, tras una gran jugada asociada, consiguió la segunda clara del primer tiempo: adentro del área, Walter Bou definió mano a mano y Rey terminó tapando el tiro esquinado. Ya en el segundo tiempo, luego del gol de Lanús, siguió siendo clave: le atajó un mano a mano a Marcelino Moreno y le sacó otra adentro del área a Salvio.
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