El secretario General de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que los ejércitos europeos deberían “intensificar sus esfuerzos” en un momento en que Estados Unidos se aleja de la región para centrarse más en las amenazas procedentes de Asia.
Al ser consultado sobre una información aparecida en los medios de comunicación sobre posibles planes bélicos de EEUU con China, Rutte reconoció el giro de EEUU hacia la región Indo-Pacífica, aunque reiteró que Washington no tiene planes de retirarse de Europa.
“Es comprensible que, con el tiempo, Estados Unidos quiera centrarse cada vez más en esa parte del mundo”, declaró Rutte a la prensa el miércoles en Bruselas, antes de una reunión de dos días de los ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN. “Así que es lógico que Europa se esfuerce aún más”.
El jefe de la Organización del Tratado del Atlántico Norte habló mientras los ministros de Relaciones Exteriores de la alianza militar buscaban dimensionar el compromiso del presidente Donald Trump con la seguridad mutua y cómo resolver la guerra de Rusia en Ucrania. “EEUU está comprometido con la OTAN”, reafirmó Rutte.
Trump ha desconcertado a los Estados miembros de la OTAN con sus acercamientos a Moscú y sus amenazas dirigidas a Kiev mientras intenta poner fin a la guerra de tres años en Ucrania. Los ministros de Asuntos Exteriores tienen previsto aprovechar la reunión del jueves y el viernes para sondear al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, mientras trazan el camino a seguir.
Con una cumbre de la OTAN fijada para junio en La Haya y muchos puestos aún por cubrir en la nueva administración estadounidense, los aliados se centrarán en establecer un canal de comunicación con sus homólogos en Washington, según altos diplomáticos que hablaron bajo condición de anonimato.
15/08/2023 Militares del Ejército de Polonia durante un desfile en la capital, Varsovia (Europa Press/Contacto/Jakob Ratz)
La incursión de la administración Trump en la seguridad transatlántica, con la visita del secretario de Defensa Pete Hegseth a la sede de la OTAN en febrero, se ha centrado en exigir a los aliados que gasten el 5% de la producción económica en sus ejércitos y asuman la responsabilidad principal de la defensa de la región.
Se espera que los aliados de la OTAN adopten en La Haya una nueva cota de gasto de al menos el 3% del producto interno bruto, mientras que el objetivo actual del 2% se cumplirá ampliamente este año. La exigencia de Trump del 5% no la cumple actualmente ningún aliado, incluido EEUU, el mayor contribuyente de la alianza.
En términos más generales, los miembros de la OTAN tratarán de ganarse el apoyo de Rubio para un reequilibrio coordinado del reparto de cargas de la alianza después de que EEUU asumiera la mayor parte de la capacidad militar en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Ese proceso está en marcha, incluso cuando muchos gobiernos siguen sin saber si EEUU retirará sus tropas de Europa y cómo lo hará.
Por otra parte, el lunes, los ministros de Asuntos Exteriores europeos del G5+ se mostraron firmemente comprometidos con el aumento del gasto en defensa, según declararon algunos de ellos a los medios de comunicación en la capital de España.
Entre los más contundentes, el ministro de Exteriores británico David Lammy, aseguró que su país alcanzará el 2,5% de presupuesto en defensa en 2027 y el 3% la próxima legislatura.
Por Francia, Jean-Noël Barrot fue también bastante claro al subrayar que, si Europa quiere la paz y la seguridad, debe “disuadir la amenaza con la fuerza, con la fuerza militar”.
Insistió en que la UE cuenta con “todos los medios para lograrlo, ahorros abundantes” y un endeudamiento más limitado que otras regiones del mundo, aparte de un mercado único potente y una capacidad de innovación innegable. “Solo nos falta voluntad”, repitió.
Y Polonia, uno de los socios que más gasta en defensa, dejó claro que el problema de seguridad que afronta la UE no solo afecta al este de Europa, sino a toda la Unión, según incidió su ministro, Radoskaw Sikorski.
(Con información de Bloomberg)